Cepea, 30/12/2024 – Los vendedores de soja brasileños cierran 2024 registrando un ingreso menor. El área cultivada creció en el año, pero la productividad cayó en regiones importantes, lo que resultó en una caída de la producción nacional. Incluso en ese ambiente, los precios retrocedieron, ya que la producción mundial aumentó más que la demanda, elevando la relación existencias/consumo. La situación no fue peor solo porque hubo un aumento en la demanda por aceite de soja, con miras a la producción de biodiésel. En términos generales, los precios de la soja en Brasil cedieron en enero, en febrero y en agosto y registraron recuperaciones en los demás meses. Con esto, el valor promedio de diciembre/24 de la soja quedó en línea con el nominal de diciembre/23, pero el de 2024 quedó bastante por debajo del de 2023. Para el aceite de soja, los precios avanzaron en prácticamente todo el año 2024 (la excepción fue diciembre), siendo influenciados por las primas de exportación y por la firme demanda doméstica, sobre todo por las industrias de biodiésel – vale recordar que la mezcla obligatoria de biodiésel al aceite diésel pasó de B12 (12%) a B14 (14%) en marzo de 2024. En cuanto a la harina, 2024 fue desafiante, pero, a pesar de la recuperación de la producción en Argentina, Brasil exportó 21,16 millones de toneladas de harina en 2024 (hasta noviembre), un récord para el período, de acuerdo con la Secex. Buena parte de los consumidores domésticos se mantuvo cautelosa en 2024, debido a las expectativas de mayor excedente de harina, ya que la firme demanda por aceite de soja elevó la molienda de granos. Fuente: Cepea (www.cepea.esalq.usp.br)